Pesca sostenible
El CIP, Centro Interactivo del Pescado de Mercabarna, nos acerca los conceptos clave para entender nuestra responsabilidad en el cuidado de la biodiversidad del planeta y, especialmente, la marina.
Los mares y los océanos son ecosistemas muy complejos, con una importante variedad de seres vivos que los habitan. Esta riqueza natural de nuestros océanos se ve permanentemente amenazada. Los motivos principales son tres: la contaminación, la sobrepesca y el cambio climático. Para hacer frente a esta amenaza y asegurar el futuro de nuestros mares es muy importante implantar las prácticas de la Pesca Sostenible.
¿Qué es la Pesca Sostenible?
La Pesca Sostenible es el grupo de prácticas orientadas a mantener la población de las especies marinas en niveles óptimos para garantizar la supervivencia, respetando el entorno natural. Son técnicas de pesca que no ejercen un impacto negativo sobre los demás habitantes del ecosistema. La Pesca Sostenible es imprescindible, ya que nuestros mares y océanos están amenazados por la sobreexplotación y el consumo de ejemplares por debajo de las tallas mínimas.
¿Qué opina la FAO?
La FAO es la organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. Su Conducta para la pesca responsable habla de:
- ''Los Estados y los usuarios de los recursos acuáticos vivos deben conservar los ecosistemas. El derecho a pescar lleva consigo la obligación de hacerlo de manera responsable, de manera que se garantice la efectiva conservación y ordenación de los recursos acuáticos vivos''.
- ''La ordenación de los espacios de pesca, las pesquerías, debe promover el mantenimiento de la calidad, la diversidad y la disponibilidad de los recursos de las pesquerías en cantidades suficientes para las generaciones presentes y futuras en un contexto de seguridad alimentaria, mitigación de la pobreza y desarrollo sostenible. Las medidas de ordenación no deberían limitarse a asegurar la conservación de las especies objetivo, también de las especies que pertenecen al mismo ecosistema o que están asociadas o dependen de las especies objetivo''.
¿Cómo funciona la Pesca Sostenible?
Las técnicas de Pesca Sostenible se aplican sobre unos espacios que se llaman pesquerías.
Estas son las premisas básicas para hablar de pesquerías sostenibles:
- Una pesquería sostenible está gestionada pensando en el ecosistema. La premisa principal es la de determinar, con informaciones fehacientes, el impacto de la pesca sobre las poblaciones y el ecosistema.
- Una pesquería sostenible ayuda a proteger especies y hábitats sensibles. Es un espacio donde se puede constatar que la actividad no produce un impacto negativo sobre las especies pesqueras y donde se realiza un intenso seguimiento de todas las poblaciones del ecosistema, protegiendo las zonas de reproducción y cría.
- Una pesquería saludable mantiene las poblaciones de todas las especies en un nivel saludable. Se ejerce un control sobre la actividad para evitar la desaparición de los peces existentes.
- Una pesquería sostenible utiliza métodos de pesca selectivos. Son sistemas que se adaptan al hábitat marino, para minimizar las capturas accidentales.
- Una pesquería sostenible mantiene la biodiversidad. Trabaja con sistemas que no provocan alteraciones sustanciales en la zona de pesca.
- Una pesquería sostenible minimiza el uso de energía, de productos químicos y la producción de desechos en todas sus operaciones.
- El cumplimiento de la legislación y la normativa vigente es una condición básica para conseguir liderar un proceso de Pesca Sostenible.
- Una pesquería sostenible facilita siempre el origen de todos sus peces desde el punto de captura hasta el mercado (trazabilidad). Aplica un correcto sistema de etiquetado e identificación, para controlar a los ejemplares desde que se pescan hasta que llegan a la mesa.
Las tallas mínimas, la mejor manera de colaborar con la Pesca Sostenible
Los consumidores también pueden fomentar la pesca sostenible respetando las tallas mínimas. Tanto en el restaurante como en la pescadería podemos hacer una rápida asociación de ideas y pensar si el pescado o el marisco que tenemos delante tienen la talla mínima de consumo. Es un ejercicio que sólo requiere de dos minutos y el beneficio es presente y futuro.
Tallas mínimas autorizadas de pescado y marisco
La acuicultura sostenible, una solución de futuro
La acuicultura es el cultivo de pescados, moluscos, crustáceos y plantas acuáticas. Esta práctica implica algún tipo de intervención para aumentar la producción, como por ejemplo el cultivo regular, la alimentación, la protección ante los depredadores, etc.
Las granjas dedicadas a la acuicultura generan impactos sobre el medio ambiente que se pueden gestionar y minimizar mediante el conocimiento de los diferentes procesos, una gestión responsable y una correcta localización de las granjas.
La acuicultura sostenible contempla los siguientes parámetros:
- La domesticación tiene como principio que las especies, fruto de la acuicultura, no pueden causar efectos negativos sobre sus congéneres en libertad.
- La introducción de especies marinas exóticas se tiene que hacer de forma prudente y, sólo, en casos especiales, ya que una mala praxis a este respecto podría ser muy peligrosa.
- La captura de stocks silvestres para su uso en acuicultura es una práctica que se puede utilizar sin causar daños a la viabilidad de las especies, al ecosistema o a la biodiversidad.
- La alimentación de las especies, tratadas en la acuicultura, debe estar elaborada con materias primas que no causen un impacto negativo sobre el ecosistema del que se extraen.
- Los residuos de materia orgánica que producen las granjas acuícolas tiene que poder ser asimilado por el ecosistema local.
- Las posibles enfermedades (patógenos) que pueden sufrir los animales de las granjas no pueden afectar a la población de animales silvestres del entorno.
- El uso de productos terapéuticos se tiene que gestionar correctamente para minimizar los posibles efectos perjudiciales en el medio ambiente.
- Los productos antifouling –para prolongar la vida de los aparejos de pesca- no pueden causar efectos tóxicos a los animales del ecosistema.
- Se deben evitar los efectos negativos provocados por la interacción entre la actividad acuícola y la flora y la fauna locales, mientras que los efectos positivos se deben aprovechar.
