El pescado que comemos
Pescado blanco y pescado azul
Se conoce como pescado blanco aquellas especies sedentarias que viven en el fondo marino o muy cerca. Son pescados que no hacen grandes desplazamientos, sus músculos no necesitan una elevada irrigación sanguínea y de aquí el color blanco y la brillantez de su cuerpo. Tampoco necesitan acumular grandes cantidades de grasas y esta es otra de sus cualidades, el pescado blanco tiene una carne magra con menos de un 3-4% de grasa.
Algunos pescados blancos son: el bacalao, el lenguado, el rape, la merluza, el gallo ...
Denominamos pescado azul a aquellas especies migratorias que viven en molas y en aguas muy superficiales. Los largos viajes que emprenden les obliga a realizar reservas de grasas entre un 5 y un 6% y sus músculos están muy irrigados. Esta irrigación es la que da el color rojizo a su carne. El pescado azul es una buena fuente de proteínas (similar a la carne y el huevo), de grasas insaturadas (oleico, linoleico y Omega 3), de minerales (yodo, hierro, fósforo, magnesio y calcio) y de vitaminas A, D y B12. En el contexto de una dieta equilibrada, el consumo de estos pescados contribuye a disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Algunos pescados azules son: la caballa, el jurel, la sardina, la anchoa, el atún ...
Conoce el pescado
Aspectos generales
Hablar de pescados es hablar de más de 20.000 especies vivientes.
La forma del cuerpo nos proporciona la primera información biológica de las especies. La más común es la fusiforme, son pescados que viven en aguas libres, acostumbrados a la natación rápida, como pueden ser: la sardina, la caballa, el atún y la tintorera. También encontramos pescados de forma comprimida, es decir, pescados que descansan sobre uno de los lados en el fondo marino. Tienen el cuerpo aplastado lateralmente, como por ejemplo: la dorada y el lenguado. En cambio, los pescados de forma deprimida tienen el cuerpo adaptado para descansar sobre el fondo marino y son propios de ambientes bentónicos, como es el caso de la dorada y el rape.
Las aletas son las encargadas de dirigir y efectuar los movimientos de los pescados, según su distribución podemos encontrar dos tipos:
- Aletas pares: Están situadas a cada banda del cuerpo. Las pectorales y las pelvianas sirven para guiar al pescado y para poder efectuar maniobras (giros, ascensiones...).
- Aletas impares: Se encuentran en diferentes posiciones en la zona central del cuerpo. Las situadas en la parte superior son las aletas dorsales con la función de dar estabilidad al pescado, la misma misión tiene la aleta anal situada en la parte posterior e inferior. También encontramos pescados que disponen de una aleta caudal o cola, que puede tener una forma semilunar como la del atún o redondeada como la del lenguado.
Las escamas son la primera protección del pescado ante los parásitos, se encuentran superpuestas unas con otras y están recubiertas de una capa lubricante que facilita el deslizamiento del pescado.
El sistema respiratorio de los pescados lo constituyen las branquias o agallas. El sistema funciona reteniendo el oxígeno que contiene el agua mediante las branquias, llega a la sangre y es conducido por todo el cuerpo.
El sistema digestivo de los pescados: La entrada de alimento empieza en la boca, pasa por el esófago, continúa en el estómago, llega al intestino para acabar en el ano.
El corazón es quien mantiene la circulación sanguínea.
La vejiga nadadora controla la flotación del pescado. Esta cavidad situada sobre el intestino está permanentemente llena de aire, funciona aumentando o disminuyendo su volumen para mantener el equilibrio entre el peso del pescado y el agua que desaloja.
El sistema óseo de los pescados da la rigidez necesaria al cuerpo del pescado. Aunque algunas especies, como el tiburón o las rayas, en lugar de huesos tienen cartílagos. La columna vertebral separa la principal musculatura del pescado, que es la parte comestible por el hombre.
Fichas de pescados
Conoce los moluscos
Aspectos generales
Los moluscos son invertebrados de cuerpo blando, protegido por conchas o cubiertas y están clasificados en tres grupos diferentes: gasterópodos, bivalvos y cefalópodos. Bajo el nombre de moluscos se encuentran formas tan diferentes como los pulpos, las caracolas, las almejas o los mejillones.
Los moluscos pueden ser herbívoros, filtradores, detrívoros y carnívoros, en este último caso son unos excelentes depredadores.
Los moluscos se asocian a movimientos lentos, debido a su musculatura lisa. Pero hay algunas formas, que mediante otros recursos, destacan para ser unos excelentes nadadores, como son los calamares.
El cuerpo de los moluscos tiene tres partes diferenciadas:
- La región cefálica: donde se sitúan los órganos sensoriales.
- La masa visceral: la parte del cuerpo donde encontramos los órganos internos.
- El pie: para los moluscos es una parte imprescindible, en él recae el movimiento, es el órgano de locomoción.
Dentro de los moluscos podemos encontrar tres grupos diferenciados:
- Los gasterópodos
La caracola es un gasterópodo. Cómo ellos, todos los animales de este grupo tienen una región cefálica muy desarrollada con ojos y tentáculos. La boca presenta mandíbulas y rádula, mientras que su alimentación puede ser carnívora, carroñera o herbívora.
El caparazón es bastante fuerte y grande, su apertura queda cerrada por un opérculo. El opérculo es una pieza circular –caliza o quitinosa- situada dorsalmente encima del pie.
Las branquias están situadas a la parte anterior para asegurar una mejor ventilación. - Los bivalvos
Para conocer en profundidad el grupo de los bivalvos tenemos que saber que tienen una región cefálica poco desarrollada, consta de una boca rodeada por unos pequeños tentáculos. Se alimentan filtrando el agua a través de las branquias de aspecto laminar y cubiertas de cilios, pero su manera de conseguir alimento es mediante la excavación o la filtración.
El nombre de bivalvos nace de las dos piezas en las que está dividido su caparazón y que se mantienen unidas mediante un ligamento. La zona de articulación de los dos partes del caparazón se denomina charnela y puede estar provista de dientes.
Presenta uno o dos músculos que cuando se contraen hacen cerrar el caparazón. - Los cefalópodos
El principal rasgo característico de los cefalópodos es su gran capacidad de camuflaje y son marinos, bentónicos o nadadores.
La boca dispone de mandíbulas y rádula, los labios están hipertrofiados en forma de corona de brazos o tentáculos provistos de ventosas.
El pie es la parte del cuerpo encargada del movimiento, está extremadamente modificado, lo que le confiere una interesante peculiaridad. El pie adopta la forma de embudo situado por debajo de la región cefálica, de tal manera que puede expulsar agua de una manera más o menos violenta, controlando la velocidad de sus movimientos.
El caparazón puede ser calcáreo o quitinoso y siempre se encuentra en posición dorsal.
El último trozo del tubo digestivo, cerca del ano, desemboca la bolsa de la tinta, utilizada como sistema de distracción para preparar la fuga ante un posible depredador.
Otro de las peculiaridades de los cefalópodos es su sistema nervioso. El cerebro del pop es el más grande de todos los invertebrados. La consecuencia de esta característica es la capacidad de aprendizaje y de memoria, además de una cierta complejidad a las pautas de su conducta.
Fichas de moluscos
Conoce los crustáceos
Aspectos generales
Los crustáceos son los artrópodos más numerosos gracias a su capacidad de adaptación a la mayoría de los medios acuáticos. En un primer momento se trataba de animales marinos pero han colonizado las aguas dulces e incluso la tierra firme.
Entre los representantes de mayor medida del grupo de crustáceos encontramos gambas, cangrejos, langostas, cigalas... Ejemplares de gran valor económico para los hombres puesto que son comestibles. Pero la mayoría de ellos son de tallas mucho más reducidas y viven entre las algas, sobre las rocas, en el sedimento o como una de las fracciones más importantes del zooplancton.
El cuerpo de los crustáceos está segmentado en diferentes regiones:
- Cabeza o céfalon
- Tórax o pereon
- Abdomen o pleon
El cuerpo se encuentra protegido por un exoesqueleto de quitina y proteínas, pero puede presentar diferentes grados de calcificación. Presentan dos pares de antenas y los apéndices aparecen en un par por segmento.
Las branquias de los crustáceos, elementos imprescindibles para la respiración, son unas extensiones en forma de pluma o ramificadas de cutícula muy fina y muy vascularizadas.
Fichas de crustáceos
Fuentes:
pescaderiasmilagros.com
amarisco.com
fcpeic.cat
cocina.lapipadelindio.com
www20.gencat.cat
